7 consejos prácticos para gestionar tu flujo de caja (infografía)

Si tienes un bar y tus empleados se beben las existencias sin control o, lo que es peor, invitan a sus amigos, o si tienes un almacén en el que las existencias menguan y nunca se sabe el motivo, o desde administración no se factura lo que se vende, o no se reclaman los cobros pendientes, entonces te encuentras ante algunos graves problemas que pueden hacer fracasar tu negocio, ya que no estás controlando tu flujo de caja.

Podríamos definir el flujo de caja o “cash flow“, en inglés, como los recursos generados por la empresa, restando a los cobros de un periodo los pagos realizados en el mismo, para el conjunto de la empresa o para un proyecto determinado. La diferencia entre los ingresos y los pagos sería el flujo neto caja, el cual constituye un importante indicador de la liquidez de la empresa, ya que, si este es negativo, una situación en la que los pagos supuren a los cobros no es sostenible durante mucho tiempo.

Es importante destacar que el flujo de caja se basa en la liquidez y no en el beneficio, ya que no es lo mismo vender que cobrar; y si vendemos pero no cobramos, podemos tener mucho beneficio, pero la empresa puede entrar en concurso de acreedores por incapacidad para afrontar sus pagos.

Si no controlas el flujo de caja, tu negocio puede tener los días contados¡Tuitéalo!

La correcta gestión del flujo de caja, nos permitirá conocer nuestra capacidad de compra y la forma de pago de esta, así como si en nuestras ventas podemos otorgar crédito y cuanto. Un ejemplo, llevado al extremo sería la imposibilidad de vender 100.000€ de mercancía a 90 días, con un margen del 20%, sin posibilidad de financiación bancaria, sin recursos propios, y pagando al proveedor a 30 días, ya que no tendríamos financiado el ciclo de explotación y no podríamos hacer frente a los pagos.

7 consejos que te pueden ayudar a gestionar el flujo de caja

El control del flujo de caja es fundamental en cualquier empresa, ya la falta de liquidez es el principal motivo por el que los negocios dejan de existir, por lo que estar en disposición de afrontar los pagos comprometidos con proveedores, pagar las cuotas de los prestamos y las nominas de los empleados debe ser uno de los objetivos principales de los gestores de las empresas, ya que los retrasos en los pagos además de salir caros, socaban la imagen y la credibilidad de la empresa.

La correcta gestión del flujo de caja nos permitirá conocer nuestra capacidad de compra y la forma de pago de esta, así como si en nuestras ventas podemos otorgar crédito y cuánto. Un ejemplo llevado al extremo sería por ejemplo, la imposibilidad de vender 100.000€ de mercancía a 90 días, con un margen del 20%, sin posibilidad de financiación bancaria, sin recursos propios y pagando al proveedor a 30 días, ya que no tendríamos financiado el ciclo de explotación y no podríamos hacer frente a los pagos.

Hay 7 pautas que te pueden ayudar a gestionar el flujo de caja de tu negocio, que son:

  1. Realizar previsiones realistas que contemplen todos los costes y su previsiones.
  2. Control exhaustivo de los cobros, que empieza desde el mismo momento de la facturación que se debe realizar sin demora. Por su parte, es conveniente tener definido un protocolo de actuación en caso de que se produzcan retrasos en los pagos de los clientes y no dejarse llevar por las largas que nos pueden dar. Cuanto antes se inicie el protocolo de recobro más posibilidades tendremos de cobrar la deuda.
  3. El control de las existencias es  algo fundamental, aunque en ocasiones se posterga hasta el recuento anual. Un exceso de compras supone la inmovilización de tesorería en el almacén hasta que se cierre el ciclo de explotación, mientras que, si nos quedamos cortos, podemos perder oportunidades de materializar ventas por roturas de stock.
  4. Llévate bien con tus prestamistas, tanto acreedores como banqueros, ya que una fluida relación facilitará la obtención de crédito cuando sea necesario.
  5. Asegúrate una línea de crédito con tu banco. Es necesario tenerla negociada antes de que sea necesario, ya que, si acudimos a pedirla en un momento de extrema necesidad, será más complicada su obtención.
  6. Revisa al detalle los gastos, tanto en lo relativo a su necesidad como a los tiempos y formas de pago.
  7. Anticípate a los problemas, vigilando cómo evoluciona el mercado y las cuentas de los clientes.

Si quieres convertirte en un experto en la gestión de tu flujo de caja, no te pierdas los consejos de esta infografía.

infgrf_experto_gestion_flujo_caja_760

En blog de Sage |  Esto es lo que puede pasarte si no presentas las cuentas de tu empresa en el registro