Actividades empresariales y profesionales ¿en cuál se encuadra la mía?

Con la reciente modificación del tipo de retención a aplicar en las actividades profesionales muchos se plantean cuándo una actividad se considera empresarial y cuándo profesional. Remo ya explico los efectos de la subida y alguna manera de evitarlos, sin embargo debemos tener claro una serie de conceptos para saber cómo se encuadra nuestra actividad.

En el momento en que un autónomo se da de alta en Hacienda, debe indicar el o los epígrafes de las actividades que va a realizar. Estos epígrafes se dividen en actividades profesionales o empresariales y en función del escogido nos determinan una serie de obligaciones, por ejemplo, en el caso de las actividades profesionales, la aplicación en cada factura de una retención para el I.R.P.F.

Actividades empresariales y actividades profesionales puras

Hay una serie de actividades que son eminentemente profesionales y otras que son sólamente empresariales.

Una buena parte de las actividades profesionales corresponden a aquellas que para poder ejercerse es obligatoria una determinada cualificación oficial e, incluso, la pertenencia a un colegio profesional.

Es el caso, por ejemplo, de los médicos, los abogados, ingenieros, arquitectos, aparejadores, odontólogos, etc. Que ejercen en base a una titulación académica que es imprescindible. Pero también es el caso de los agentes comerciales o los de seguros, que no requieren una titulación universitaria pero sí estar colegiados, en el primero de los casos, y pasar por un proceso de formación básica, en el caso de los segundos.

De la misma manera actividades como el comercio (mayorista o minorista); los negocios de hostelería; los relacionados con la industria, energía o minería; etc. son actividades puramente empresariales.

Actividades con epígrafe empresarial y profesional

Sin embargo hay determinadas actividades que pueden tener un epígrafe empresarial y otro similar como profesional. Ahí es donde puede haber ciertas dudas a la hora de optar por uno u otro. La Agencia Tributaria establece una serie de pautas que nos han de servir de orientación para saber por qué tipo de actividad debemos elegir.

En la actividad profesional se prestan servicios en base a una serie de conocimientos o capacidades, no hay una ordenación de recursos propios necesarios para la misma ni una estructura empresarial que los soporte.

En el caso de las actividades empresariales la actividad se realiza con medios de producción propios y con una estructura empresarial definida.

Un ejemplo aclaratorio

Tomemos como ejemplo una actividad relacionada con la enseñanza para ver la diferencia.

En el caso de una escuela o una academia que sea titular de un autónomo, la actividad que allí se realiza es empresarial. Existen unos medios propios (local, mobiliario, etc.) que sirven para llevar a cabo esa actividad e incluso puede tener contratados a varios profesores para impartir ciertas materias, por lo que hay una organización.

Si ese mismo autónomo en lugar de tener un local y una estructura empresarial lo que hace es dar clases a domicilio estará realizando una actividad profesional.

En Blog Sage | Retenciones para profesionales autónomos al 21% (y luego al 19%)
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