Los diez trabajos más estresantes y los diez que menos estrés causan (infografía)

El estrés laboral es uno de los principales problemas de la sociedad occidental del siglo XXI.  Y es que en la época en que nos ha tocado vivir nos vemos sometidos a infinidad de situaciones que ponen a prueba nuestra capacidad de respuesta.  Factores como las exigencias psicológicas del trabajo, la autonomía para tomar decisiones, la oportunidad de desarrollarse profesionalmente, el apoyo de los compañeros o de la empresa, harán que exista un mayor o menor riesgo de que el trabajador acabe desarrollando estrés.

El estrés en grandes intensidades no es bueno ni para la persona ni para la empresa. ¿Sabías que algunas de las consecuencias del estrés laboral son mayor grado de absentismo, deterioro del clima laboral, aumento de accidentes laborales o de la ineficacia y descoordinación? Exacto, el estrés no es algo que debe de gestionar únicamente la propia persona, también la empresa debe implicarse para su buen funcionamiento.

No obstante, no todos los trabajos conllevan un nivel similar de estrés. Desde Sage hemos elaborado una infografía en la que encontrarás los 10 empleos más y menos estresantes, así como los factores que lo propician. Puedes descargarla en PDF en el siguiente enlace.

El estrés no es siempre malo

No todo el estrés es perjudicial. Dependerá del tipo de situación que lo origina, de la interpretación que hagamos (si lo valoramos como un reto o una amenaza), de nuestra respuesta y del nivel de estrés que suframos.

El “estrés bueno” hace referencia al nivel de activación del organismo necesario y óptimo para llevar a cabo nuestras actividades diarias, especialmente aquellas que precisan una respuesta inmediata. Este estrés nos ayuda a afrontar con éxito las situaciones.

Al contrario, el “estrés malo” es aquel nivel de activación del organismo excesivo e inadecuado para la situación dada. Éste, si se prolonga en el tiempo, seguramente acabe provocando consecuencias negativas para la persona.

Por ejemplo, el estrés que genera el estar preocupado por una reunión de trabajo puede provocar que se dedique más tiempo en prepararla y, por ende, se consiga un mejor rendimiento en la misma. El problema vendría si ese nivel de preocupación es tan alto que, incluso, nos bloquea.

¿Cómo gestionar el estrés laboral?

El estrés laboral no es ninguna broma que deba dejarse pasar. Si la pelota de este factor se hace más y más grande, volviéndose crónica, puede ser perjudicial y dañar la salud física y emocional de la persona que lo sufre. No obstante, podemos combatirlo.

Antes de ir al trabajo

Aunque tengas que levantarte antes, ves con tiempo a la oficina. Aunque no lo creas, el levantarse tarde e ir en contra del reloj, por ejemplo, por el tráfico, puede ser un gran causante de estrés.

Toma como rutina hacer un repaso rápido de todas las tareas que tienes que hacer en el día, asegurándote que tienes todo lo necesario para llevarlas a cabo.

En el trabajo

Planifícate y da prioridad a tus responsabilidades. Todo es importante, pero seguro que puedes darle un orden. Igualmente, visualiza aquello que te estresa en el trabajo.

A veces, el cúmulo de tareas hace que nos pongamos con ellas sin saber ni por dónde empezar. Por ello, date un tiempo para pensar en lo que tienes que hacer. No hacerlo hará que te estreses y reduzcas tu eficiencia y productividad.

No olvides hacer descansos. Seguro que tu empresa cuenta con alguna sala, cocina u otros donde podrás distraerte aunque sea cinco minutos.  Esta parte es muy importante, ya que trabajar horas y horas sin ningún descanso hará que tu capacidad de retención disminuya y, por ende, tu estrés aumente.

¿Eres desordenado? Si tu lugar de trabajo es un poco desastre, inconscientemente estarás alimentando tu nivel de estrés. Por ello, ponte manos a la obra y organiza tu lugar de trabajo creando un ambiente laboral adecuado.

Fuera del trabajo

Igual que hay que desconectar de la vida personal cuando se entra a trabajar, es vital desconectar del trabajo cuando la jornada ha acabado. Muchos diréis que es imposible, incluso estando de vacaciones. Sin embargo, debes saber que es uno de los principales puntos que pueden llevar al estrés a su punto máximo.

Si es fin de semana y no tienes que trabajar, o si has decidido pedir días de vacaciones, disfrútalos al máximo. Para ello, deja tus tareas cubiertas con antelación y olvídate de todo lo referente al trabajo. Lee, diviértete, descansa, haz ejercicio…..

Los trabajos más estresantes

El estrés no es algo que afecte a personas puntuales. ¡Qué va! Según la OMS, el estrés es una “epidemia mundial” que afecta a casi el 60% de las personas que trabaja en España. En la siguiente infografía encontrarás un listado con los 10 trabajos más estresantes y los 10 empleos menos estresantes. ¡Averigua si tu trabajo es el causante de estar volviéndote “loco”!

Entre los empleos más estresantes, militar, bombero y piloto aéreo son los considerados como más estresantes. Por el contrario, los estilistas de peluquería y los técnicos de ecografía son los empleos más relajados.

Recuerda que puedes descargarla en formato PDF y compartirla en tus canales sociales.

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