Pagas extras prorrateadas, ¿quién gana más el trabajador o la empresa?

Según el artículo 31 del Estatuto de los Trabajadores, el trabajador tiene derecho, independientemente del sector o convenio que tenga, a dos gratificaciones extraordinarias al año, normalmente en Navidad, que es obligatoria, y la otra libre en función del convenio. Pero la empresa puede prorratear dichas pagas extras, cobrando un poco más a final de cada mes. Pero ¿a quién le interesa más el prorrateo, al trabajador o a la empresa?

Lo primero que tenemos que tener claro es que la cuantía del sueldo de una forma o de otra no varía. El trabajador cobrará la misma cantidad, tanto si lo cobra en 12 mensualidades como si lo hace en 14. Antes de poner en práctica el prorrateo, es necesario asegurarse que el convenido colectivo al que se acoge nuestra empresa no lo prohíbe. El trabajador debe estar informado y de acuerdo a la hora de recibir las pagas prorrateadas.

Ventajas del prorrateo de pagas para la empresa y trabajador

Para las empresas que tienen menos empleados, supone una tesorería más lineal, de forma que es más sencillo para ellas hacer la previsión de los gastos sin tener que afrontar dos picos en cada uno de los momentos del año donde toca abonar las pagas extras.

Por el contrario, para las empresas de mayor tamaño, las pagas extras se pueden convertir en un recurso de tesorería con el que jugar, realizar alguna inversión o financiar alguna de las necesidades de la empresa a coste cero. Eso sí, tiene que tener la solvencia necesaria para abonar las pagas dobles llegado el momento. La “hucha de las pagas”, por llamarla de alguna manera, supone una oportunidad que muchas compañías no dejan pasar por alto.

Para los trabajadores, en teoría, da lo mismo, porque cobran la misma cantidad. Los defensores de las 14 pagas esgrimen el argumento de la alegría que supone cobrar el doble un mes, sobre todo en épocas como verano o Navidad, que suelen ser de fuerte gasto para las vacaciones y las fiestas.

También hay un aspecto psicológico a tener en cuenta. Cuando se está negociando el salario en una oferta, el bruto mensual en 12 pagas puede parecer superior. Pongamos un ejemplo de un salario bruto anual de 18.000 euros. A la hora de negociar la incorporación de un trabajador, se está ofreciendo un sueldo de 1.500 euros brutos mensuales que quedará en 1.285 en el caso de tener 14 pagas. El salario es el mismo, pero en este caso parece que el puesto es más atractivo de la primera manera.

También se puede dar la vuelta a este argumento; por ejemplo, un trabajador que prefiere las 14 pagas demuestra que no tiene la actitud necesaria para ahorrar mes a mes, para tener los recursos necesarios en verano o Navidad, para afrontar el extra de gasto. También que el trabajador probablemente no va a tener nada ahorrado en el banco, puesto que de otra manera ya tendría el colchón necesario para afrontar dichos gastos.

Si se cobra la paga prorrateada, podemos ir anticipando pagos de regalos u otros extras sin tener que esperar al último momento para pagar. Se puede afrontar el pago del alojamiento de vacaciones o el viaje que queremos realizar porque ya tenemos el dinero en nuestro bolsillo, mientras que de la otra manera en muchas ocasiones el trabajador tiene que acudir a un préstamo, con los gastos de gestión y financiación que esto supone.

Inconvenientes de las pagas extra prorrateadas

El principal inconveniente de las pagas extra lo tenemos en caso de conflictos entre empresa y trabajador. En caso de despido o de cierre de la empresa , a la hora de calcular el finiquito, las pagas extras son siempre un fleco pendiente. Es cierto que el montante de la liquidación es más elevado, al incluir las cantidades pendientes por las pagas de los meses, pero no es menos cierto que muchas veces se producen errores que pasan desapercibidos por los trabajadores en los cálculos de dichos finiquitos precisamente en este concepto de abonos pendientes de pagas.

En el cálculo de la base de la Seguridad Social ya se incluyen las pagas porrateadas, no así el IRPF, razón por la cual el importe de la paga extra a veces es superior al salario normal. En la paga extra lo que no se incluirán serán algunos pluses que se cobran en función del puesto de trabajo, aunque aquí es necesario remitirse al convenio colectivo para ver cuáles entran y cuáles no dentro de la percepción de la paga extra.

Lo cierto es que las pagas extras tienen mucha tradición en España, pero no tanta en otros países de nuestro entorno. Entre empresas y trabajadores hay defensores de ambas opciones, 12 o 14 pagas, pero lo cierto es que para el trabajador es más beneficioso si se abona el salario con las pagas prorrateadas.

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