9 mitos sobre el mercado laboral en los que no debe confiar tu empresa

A la hora de gestionar los recursos humanos de una empresa, muchas veces las organizaciones se dejan llevar por determinados prejuicios que se dan por ciertos, pero que no se cumplen. Vamos a ver nueve mitos sobre el mercado laboral en los que no debe confiar tu empresa.

Pueden ser de todo tipo, ya sean cuestiones de género relacionadas con prejuicios sobre la maternidad, por ejemplo, de organización o, simplemente, tienen que ver con costes salariales o conceptos económicos que damos por ciertos. Vamos a ver algunos de ellos.

Mitos del mercado laboral

1. Los puestos de trabajo serán sustituidos por robots en 2050

Es cierto que se va a producir una mayor mecanización de ciertos puestos de trabajo. Pero no es menos cierto que la robótica ya está implantada desde hace años en determinados sectores, como el del automóvil, que generan muchos puestos de trabajo. Más bien lo que se va a producir será una adaptación de los puestos que se necesitan y una reestructuración.

Un ejemplo sería la banca, donde al tener necesidad de menos oficinas y la banca electrónica, el puesto de cajero no tiene tanta demanda. Sin embargo, muchos empleados de banca tradicional pasan a realizar labores comerciales para captar clientes o una gestión más personalizada. A la vez, se generan nuevos puestos que tienen que ver con la ingeniería y los sistemas informáticos.

Lo mismo se podría decir de la administración, donde el paso a la administración electrónica supone que desaparecen puestos de trabajo de atención al público (ventanilla), pero se readaptan a otras funciones, como la inspección, en la que se necesita más personal. Lo mismo puede ocurrir con un conserje o un ujier, que hoy en día no tienen tanto sentido en una empresa como tener un comunity manager.

2. El trabajo flexible limita la productividad

Esta cuestión surge por el mito de que, al no entrar todos a la misma hora o no estar trabajando en la oficina todos a la vez, hay problemas de comunicación y cuestiones que deben quedar aplazadas. Lo cierto es que es justo lo contrario. Vivimos en la era de la comunicación y hoy es más sencillo que nunca estar en contacto con todos los miembros del equipo, incluso aunque no estén en la oficina.

Sin embargo, la flexibilidad en los horarios de entrada y salida, poder trabajar desde casa, etcétera, facilitan la conciliación de vida personal y profesional. Con ello se evitan muchos quebraderos de cabeza y estar en el trabajo pensando quién recogerá a los niños a la salida del colegio, por ejemplo. Por todo ello, cuando estamos trabajando, nuestra concentración es mejor y aumenta con ello realmente la productividad. El INE cifra esta mejora en un 25% en términos de productividad, sin contar la mejora en la vida de los empleados.

3. Es necesario cambiar de empresa para avanzar en tu carrera profesional

Las empresas no valoran a sus empleados como activos. Este mito supone que para crecer como profesional hay que ir a una nueva empresa, pero lo cierto es que no es así. Esta cuestión tiene más que ver con el tamaño de la empresa y la posibilidad de ascender en una micropyme, donde todos acaban haciendo de todo.

Pero hoy en día existen posibilidades de formación y oportunidades de seguir mejorando profesionalmente gracias a ello. Ya no sólo se trata de coger experiencia, sino también de tener una base de conocimientos extra que nos ayudará a crecer profesionalmente.

4. Necesitas titulación universitaria para acceder a un puesto de trabajo

Es cierto que cuando se miran las estadísticas de desempleo se apunta a que el paro golpea con más fuerza a aquellos que no tienen formación. Pero no es menos cierto que muchos de los titulados universitarios trabajan en áreas o sectores que no requieren de dicha titulación. Muchas veces se produce una sobrecualificación en los puestos de trabajo. Lo importante en muchas ocasiones son las habilidades que demuestra el candidato, no su título.

5. El currículum tiene que reflejar tu actividad laboral

Quizás es más una costumbre que un mito, pero lo cierto es que a la hora de revisar o crear un currículum de un candidato la ordenación cronológica parece la más habitual; en lugar de crear un currículum por habilidades, donde el solicitante expone qué sabe hacer y en qué empresas ha desarrollado este trabajo.

6. Si eres mayor, no tendrás una buena relación con la tecnología

En general, se piensa que la generación millennial está más preparada para las nuevas tecnologías. Y lo cierto es que puede que su relación con ellas no pase de utilizar redes sociales o la mensajería instantánea, pero no han abierto nunca una hoja de cálculo. Es importante evaluar la formación de los candidatos y realizar pruebas prácticas en las que demuestren los conocimientos que afirman tener.

Despido y temporalidad, dos grandes cuestiones del mercado laboral en España

La regulación del mercado laboral y la dualidad de contratos temporales e indefinidos son otra fuente de falsos mitos. Entre otros destacan los siguientes:

7. Despedir en España es más complicado que en otros países

La regulación del despido es muy rígido en España cuando no es realmente cierto, o al menos, no lo es respecto a otros países europeos que no soportan unas tasas de temporalidad tan elevadas como el nuestro. Y es algo que tampoco tiene que ver con las sucesivas reformas laborales, ya que en España han ido acompasadas a la vez que en Europa.

8. Los trabajadores con contrato indefinido se aprovechan de los temporales

Consecuencia de esto, también es falso que la diferencia entre temporales e indefinidos se debe a dicha regulación. Otros países europeos que tienen regulaciones laborales más complejas o restrictivas no tienen tasas de temporalidad tan altas. Simplemente con simplificar el marco regulatorio, no se consigue mejorar la tasa de contratos indefinidos.

9. El contrato temporal es el paso previo hacia un contrato indefinido

La contratación temporal es un paso hacia el contrato indefinido cuando lo que aumenta es la tasa de rotación. El paso de contratos temporales a indefinidos es mínimo. Además, tampoco se debe a la estacionalidad de determinadas industrias, como el turismo, donde los temporales que se contratan cada verano no se benefician de la figura del fijo discontinuo pensado para dar estabilidad a este sector.

No hay que dar nada por sentado, tampoco en lo que se refiere al mercado laboral. La empresa tiene que ser objetiva y tomar las mejores decisiones para obtener mejores resultados gracias a una política de recursos humanos adecuada.

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