Los Recursos Humanos también existen en la pyme

La gestión de las personas en las pymes no suele originar tanto debate como cuando se habla de competitividad, financiación o globalización, por poner algún ejemplo, pero no cabe duda de que para hacer frente a los retos mencionados hay que contar con los mejores colaboradores si se quiere salir airoso.

En realidad los recursos humanos en las pequeñas empresas se centran en un gran porcentaje en la administración del personal (altas, bajas, vacaciones) y en la liquidación de haberes (sueldos, cargas sociales), dejando la selección de los candidatos a los puestos vacantes en manos de compañías especializadas en caso de necesitarlos. No son tiempos de contrataciones, sino más bien de adelgazamiento de las plantillas, pero eso no significa que no haya que estar atentos a la realidad del mercado laboral.

Motivación y salarios

Es obvio que la empresa que cuente con personas cualificadas tendrá ventaja sobre otra de su mismo sector cuyos empleados no tengan la misma preparación. No obstante, contar con los mejores no es cuestión de suerte, es consecuencia de una política de selección que ha sido planificada con tiempo, donde se hace un seguimiento profesional adecuado a cada uno de ellos y se procura que mantengan una motivación alta.

Las personas con talento escasean tanto en épocas de bonanza como de crisis, y lejos de remitir el problema, cada vez son más los que sabiéndose capacitados en su especialidad no dudan en traspasar fronteras si lejos de su país encuentran un futuro mejor. Las barreras geográficas cada vez lo son menos tanto para las empresas como para las personas, de modo que retener a los buenos profesionales es ahora más difícil.

Además, aquella antigua lealtad por la que los empleados procuraban no abandonar las empresas por nada del mundo, ha pasado a mejor vida. Ahora los currículos son más valorados cuanto mayor es el número de compañías por las que se ha pasado, ya que se considera que la persona tiene mucha más formación y experiencia. Google, sin ir más lejos, ha aumentado el sueldo de sus empleados un 10% para evitar la fuga de cerebros. Y si este emporio empresarial actúa así, por algo será.

Gestionar el talento pensando en el largo plazo

El área de recursos humanos de las compañías, sea cual sea su dimensión, debe tener presente el largo plazo, analizando la demanda futura de empleados según diferentes escenarios económicos y para cada puesto concreto. Ello exige no descuidar las siguientes consideraciones:

  • Atraer a personas con alto potencial, a los mejores, desarrollando su carrera profesional y procurando retenerlos lo más posible. No hay que olvidar que cuando haya más opciones de empleo más posibilidades tendrán de cambiar de empresa
  • Procurar que consigan un equilibrio entre su vida profesional y la familiar, ya que no todo se circunscribe al sueldo a fin de mes. Existen otras variables no estrictamente económicas como son la flexibilidad horaria y las motivaciones personales de cada uno. Habrá que tener en cuenta también que para los jóvenes las expectativas tradicionales sobre lo que significa el trabajo ya son los las de antes
  • Anticiparse al cambio previendo el envejecimiento de la plantilla, cuyas principales consecuencias serán la pérdida de capacidad y la caída de la productividad, dado su menor impulso, junto a la pérdida de conocimientos en el interior de la empresa según se van jubilando los más experimentados
  • Tener presente también que se producirán cambios culturales en la organización y que la globalización no ha hecho más que empezar: o se entra en nuevos mercados, o habrá que enfrentarse a la competencia que venga de fuera

Y fomentar el liderazgo, ya que los líderes son los que transmiten confianza y son los mejores vendedores de la empresa.

Fronteras difusas y más competidores

Las empresas son organizaciones que se asemejan a los seres vivos, siempre están en continuo cambio, de ahí la necesidad que tienen de mantener un autoaprendizaje permanente. De tal forma que las personas que las conforman necesitarán también recibir una formación adecuada a lo largo del tiempo.

Cuando las economías locales empiecen de nuevo a despuntar es posible que el status quo anterior haya cambiado, que exista una mayor complejidad al hacerse las fronteras más difusas y los competidores más cercanos cada vez, y que el factor humano sea un elemento algo más crítico en esa transformación que posiblemente tengan que asumir las empresas. Contando con los mejores se hará más llevadero.

En Blog SAGE Experience | La formación de los trabajadores
Imagen | taberandrew

JotaC es licenciado en Ciencias de la Información y desarrolla su actividad profesional en banca, en el área comercial.