Publicado por el 30/07/2011 | Economía y empresa | 4 comentarios

Las amenazas del pensamiento grupal en la toma de decisiones

Cuando las decisiones organizacionales se ponen en manos de grupos de trabajo corremos el riesgo de que las conclusiones alcanzadas se realicen en base a la distorsión de las perspectivas individuales. Esto es así porque en el pensamiento grupal confluyen dos presiones básicas: la que nos lleva a defender y extremar nuestra posición y la que nos insta a llegar a un consenso.

Si no se utiliza un método de trabajo dichas fuerzas pueden terminar como una decisión final ineficiente y alejada de los objetivos que se pretendían conseguir, pero con un planteamiento metodológico podremos conseguir una herramienta muy potente gracias a la amplitud y profundidad que proporcionan los grupos.

Por tanto el famoso “1+1=3″ solo puede conseguirse con el esfuerzo consciente de la empresa para organizar el debate y no se debe entender como una ley exacta que se cumple siempre que se realiza un trabajo entre varios individuos.

El pensamiento grupal y la minoría ignorada

En un grupo existen pensamientos generales que son aceptados en mayor o menos medida y otros minoritarios que suelen ser materia de discusión y desacuerdo. Con la presión de consenso se fuerza de manera indirecta a que se busquen los puntos en común y se minimice la participación de aquellos que abren conflictos.

Esto nos llevará a ignorar los pensamientos minoritarios aunque puedan resultar más eficientes para lograr el objetivo que busca la organización. Por tanto, la presión de consenso puede actuar como inhibidor si no se gestiona correctamente ya que puede convertirse en un fin en sí mismo.

La toma de decisiones en grupo tiene además algunos conocidos problemas como la responsabilidad diluida, la amenaza del conformismo compartido, la necesidad de mayores plazos temporales y el dominio de los grandes grupos de presión que nos llevan hacia la evaluación parcial de los problemas.

Caminando hacia los extremos

Cuando un individuo defiende una postura ante un grupo puede ser víctima de un fenómeno curioso que nos lleva a extremar nuestra posición para imponerla a los demás o incluso para bloquear las contrarias que puedan estar debatiéndose.

Esto nos llevará a un pensamiento más conservador o aventurado de lo normal que en un grupo puede tener un efecto pernicioso. Por ejemplo, esto puede ocurrir si se marcan plazos de debate demasiado cortos ya que la persona puede considerar que no ha evaluado adecuadamente los otros puntos de vista y se encierra en el suyo antes de que se acepte algo que puede ser negativo para él.

En definitiva, hablamos de presiones que pueden hacer que las personas consideren que la negociación es el verdadero objetivo llegando a conclusiones por agotamiento en las que se han ignorado gran parte de las alternativas y las repercusiones reales de su aplicación.

¿Cuántas veces se ha tomado una decisión que más tarde ha sido criticada por el grupo? ¿cuántas veces nos hemos sentido presionados por aceptar los argumentos ajenos silenciando algunas de nuestras propuestas?

El grupo es un ente poderoso que puede modificar nuestra actitud, pero una vez fuera del mismo se puede retomar una posición más objetiva e individual con la que descubrir los errores de los acuerdos alcanzados. Si esto es así de forma general es que algo estamos haciendo mal.

Entonces… ¿es malo utilizar a los grupos en las tomas de decisiones?

Nada más lejos de la realidad, pero necesitamos estructurar el trabajo grupal para evitar que se convierta en un descontrol que nos arrastre hacia la ineficiencia. Tienen algunas desventajas a gestionar pero también virtudes a potenciar.

Los grupos nos pueden aportar amplios puntos de vista (diversidad), mejorar la autocrítica de la organización, aumentar la motivación de sus miembros, proporcionar soluciones minoritarias, estudiar los problemas desde los diversos departamentos de la empresa, lograr acuerdos aceptados por la mayoría, etc…

Algunos métodos que pueden ayudarnos a utilizar los grupos de forma exitosa son: el Brainstorming, la sinéctica, la técnica del grupo nominal o el método Delphi del que ya hemos hablado en este blog. Como decía un anuncio… la potencia sin control no sirve de nada.

En Blog Sage | ¿Qué es el análisis Delphi?, El líder de las sinergias, La planificación de los cambios en las organizaciones
Imagen | Germán R. Udiz

Grudiz es máster en gestión de RRHH, ADE, Bachelor in Business Administration (EEUU), formador de empresas, responsable de área fiscal y gestor estratégico. Escribe en Pymes y Autónomos y en Actibva.

Puedes seguirlo en Twitter en @Grudiz_

4 Comentarios

  1. Es muy complicado lo de gestionar las opiniones de los grupos, en una ocasión formé parte de la Junta Directiva de un Aeroclub, mi trabajo como contable consistió en la puesta al día de una contabilidad llevada manualmente en un libro; yo veía la necesidad de conocer el coste de hora volada, así que sin miramientos instalé un programa de facturación y contabilidad y empecé a trabajar… después de muchas horas de trabajo nocturno altruista detraídas de mi familia, llego el momento de exponer la situación en Asamblea, para ello aporté transparencias etc etc… (pasamos de nada a todo) el resultado fue que mi trabajo no se entendió y empecé a notar “aislamiento” todo termino con un enfrentamiento por un asunto interno del cual no recibí apoyo de mis compañeros de la directiva que me llevó a dimitir, además sentí un vacío importante que me ha marcado durante mucho tiempo, nadie fue capaz de valorar el esfuerzo. (2 años de trabajo a la papelera)

    Estoy convencido de que algo no hice o no supe trasmitir bien para no recibir apoyo alguno, pero todavía hoy no soy capaz saber que, quizás fue una cuestión de ACTITUD o simplemente que lo que decía de subir cuotas no gustaba a nadie.

    Ahora me encuentro en una situación similar pero esta vez es en mi nuevo trabajo (he sustituido a una persona que se jubiló), veo la necesidad de implementar cambios en los programas que se utilizan para ponerlos al día pero me encuentro que esto llevará implícito adaptarse a una nueva forma de trabajar del resto de mis compañeros, algo que no sé hasta que punto están dispuestos.

    Me ilusiona este proyecto, para exponerlo estoy confeccionando una presentación para dar más fuerza a la necesidad de cambio, pero me temo que no será fácil toparé con los que te dicen “es que esto hace 30 años que se ha echo así” y luchar contra esto es muy complicado.

    Agradeceré tu punto de vista o algún consejo para “no liarla de nuevo”.

    No quiero despedirme sin felicitarte por tus Post, no me dejo uno sin leer, felicidades.

  2. Buenos días, Dragon Rapide. Voy a darte mi modesta opinión pero si algún otro lector quiere participar seguro que será agradecido.

    Debemos partir de la idea de que el ser humano es un animal de costumbres y que de forma casi inevitable te encontrarás ante una resistencia al cambio. Mover los pilares de seguridad de los trabajadores puede hacer que se sientan atacados y es complicado que acepten rápidamente los cambios propuestos sobretodo si vienen de un nuevo empleado. (“Ya viene el nuevo a cambiar el mundo” pensarán algunos)

    En los grupos existen figuras de líder más allá de los propios de la posición jerárquica. Quizás sería bueno establecerse bien en la empresa y observar quienes son las personas más influyentes para intentar hacerles razonar a ellas. Es más fácil convencer a un individuo que a todo un grupo y para hacer esto último se suele necesitar el reconocimiento de los demás o apoyarse en las piezas de “autoridad” de la empresa.

    Con el apoyo de otro trabajador descubrirías las posibles quejas que expresarán los demás cuando lo defiendas ante todos (hay que tener cuidado porque entre los líderes del grupo pueden haber auténticos chismosos… habría que buscar a aquellas personas que sean respetadas por su desempeño, no por ser las más sociables).

    Nunca desprecies la manera actual de hacer las cosas. Habla de las mejoras, de la “comodidad” y de la eficiencia de los nuevos procesos.

    En algunas ocasiones me he enfrentado a grupos que se resisten a un cambio por muy positivo que este sea e incluso aunque les quite trabajo… ciertas personas pueden volverse algo agresivas y se cierran en banda.

    Esto es así porque les alejamos de su “zona de seguridad”. Es como sacar a un conejo de la madriguera (con perdón de la comparación). Dentro se sienten seguros y arropados y es como si quisieras sacarles al aire libre, a la vista de los depredadores.

    Si metes la mano es posible que se sientan acorralados y te muerdan pero si consigues que el “conejo líder” salga a por la zanahoria es más probable que los demás le sigan. Es una pena que estas cosas pasen en las empresas pero es el resultado de no plantear mejoras continuas… se han amoldado a la estabilidad.

    Cada grupo es diferentes pero te recomendaría observar cómo trabajan sus integrantes y explicar cómo mejorará el día a día con los cambios que quieres introducir (esto es muy importante).

    Me temo que no hay más secretos además de integrarte en el grupo para facilitar las propuestas, conocerlo y apoyarte en las fuentes de autoridad de la empresa (ya sean jefes o líderes naturales entre los trabajadores. Bueno, si antes de hacer la propuesta puedes ganarte el respecto del grupo, mejor).

    Plantéalo como un debate y una propuesta abierta para que no se te vea como una pieza discordante. No eres el enemigo, solo pretendes ayudar y proponer.

    Te deseo mucha suerte con tu propuesta y te doy las gracias por leernos. Ojalá pudiera ayudarte más pero es muy complicado hablar desde la distancia. Respecto a la empresa anterior quizás vieron como exceso de confianza el hecho de que aplicaras los cambios antes de realizar el debate pero resulta complicado de saber.

    Todo esto que he comentado solo pretendo que sea una mera opinión personal, cada grupo y empresa es un mundo.

    Un saludo

  3. Por cierto, menudo comentario más extenso acabo de solar… discúlpenme por el tamaño del texto… :P

  4. Ostras Grudiz muchísimas gracias por tu aportación, tus comentarios me serán de gran ayuda para madurar el tema e intentar la “evolución 2.0″. Para mi lo fácil era continuar haciendo lo mismo de siempre, pero no me conformo con calentar la silla, soy de los que se lían intentando innovar, además eso me ilusiona y motiva… el problema es que esto se entienda… dichosa empatía hay quien nace con estrella y otros estrellados.

    Muchas gracias de nuevo.

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