La empresa de cartón piedra: casos reales

Cinema

En mi entrada anterior, comentaba los aspectos básicos de la gestión de escenarios. Hoy nos subimos al escenario de nuevo, pero esta vez al del teatrillo empresarial. Me explico: imagina una de esas visitas que se suelen hacer a los proveedores, algo muy común cuando se quieren conocer de primera mano los procesos que llevan a cabo y cómo hacen las cosas. Una cuestión de confianza empresarial.

¿Y si resulta que lo que vemos allí no sucede realmente? ¿Y si la gente que allí vemos “trabajar” está actuando? Vale que cuando visitamos a un proveedor esté todo más o menos en su sitio y la gente preavisada, pero que nos cuenten una película, es otra cosa. Veamos unos cuantos ejemplos reales y a ver qué os parece.

Ejemplo 1: empresa industrial de automoción

Si me remonto a mis primeros momentos de currante, a la vez que cursaba un posgrado de logística, cierto profesor de la materia de “Compras” que había trabajado para un gigante de automoción nos dijo que cuando fuésemos a visitar a un posible proveedor, teníamos que calcular sus costes ¿Cómo?, le preguntamos… “Anotando todo lo que veáis a lo largo del proceso de fabricación y echando cuentas, para en una reunión posterior, negociar el precio con una buena base”.

Las caras que pusimos dejaban entrever que pensábamos que a ese profesor se le había ido algo la cabeza, pero con el tiempo y la experiencia, aprendimos que no era tan mala idea. Es una tarea complicada y que requiere experiencia, pero así se puede disponer de una información más completa de cara a una negociación. Lo malo es que el truco del profesor también se lo saben los clientes y en una visita posterior a una fábrica, el director industrial nos dijo textualmente que “en esta línea es suficiente con dos operarios, pero cuando viene el cliente, ponemos tres para que parezca que tenemos un coste de fabricación mayor”. Teatrillo empresarial, primer acto.

Ejemplo 2: empresa de monitorización

Hace años, un buen amigo que trabaja en una empresa de monitorización de sistemas (no críticos) esperaba la visita de un gran cliente. La archiconocida y más que probada Ley de Murphy quiso que 15 minutos antes de llegar éste se cumplió una vez más, cayéndose todo el sistema y dejando sin líneas de conexión a todo el personal, que no podía desempeñar su trabajo. Penosa imagen iban a dar ante quien les paga, por un problema que resultó ser ajeno 100%, pero que casi con toda seguridad iba a generar una desconfianza total y las razones seguramente sonarían a excusas.

La “solución” fue simular un día de trabajo normal, como si nada hubiera pasado. El equipo de personas se puso a actuar y sobre las pantallas, un improvisado fichero powerpoint de cartón piedra al más puro estilo Hollywood. El resultado, excelente. El cliente contentísimo y llegó a su casa encantado, renovando el contrato y sin sospechar que esto había sucedido. Obra maestra.

Empresa 3: fabricando volantes de madera

En otro curso de posgrado, otro profesor que nos hablaba de la gestión de proyectos en automoción, nos contó que se había montado una fábrica de volantes de madera hacía años, partiendo de la nada. Hasta aquí parecía todo normal, pero cuando nos dijo que el cliente le iba pidiendo prototipos y él se los iba enviando, pero fabricados por un carpintero artesanal y no por una línea de producción, la cosa pintaba diferente.

Así, hasta que le aceptaron como proveedor, con visita incluida a la supuesta fábrica, que más bien parecía un decorado, según contaba. Alguna excusa creíble en los momentos clave permitió llegar a tiempo, al convertir un taller de carpintería en una industria capaz de servir a una gran empresa de automoción (y aún siguen vivos). Del género del suspense, pero con final feliz.

Conclusiones

¿Qué os parece a vosotros esto? ¿Habéis vivido alguna situación similar? Yo soy de los que prefiere no andarse con rodeos e ir siempre de frente, con la verdad por delante, pero reconozco que hay situaciones en las que compensa jugársela para sacar adelante un proyecto o en las que tienes que defenderte de algo contra lo que no puedes luchar en igualdad de condiciones (abusos). Quiero dejar bien claro que no hablo de estafar a nadie, eso jamás porque estamos hablando de cosas muy serias con responsabilidad incluso penal.

Lo que digo es que si tenemos un proveedor que nos ajusta los precios a base de látigo, habrá que defenderse. Si se cae internet cuando está a punto de llegar tu mejor cliente, porque algún barco despistado corta un cable submarino y la culpa no es de ninguna de las tres compañías de telecomunicaciones a la que pagamos religiosamente la factura de nuestra línea principal y de las dos de respaldo, algo habrá que hacer.

Pero también hay que ponerse en el lado contrario y evitar que nos la cuelen, cuando no es por un motivo de necesidad, sino por un asunto de sacar la mayor tajada posible. Todos queremos ganar dinero, pero habrá que repartir. En USA, nos contaba el profesor de “Compras” del primer ejemplo que era un requisito poner el margen que tenía cada proveedor en las ofertas. Aquí no. Y no digo que esté mal, para nada, pero pretender aplicar márgenes desorbitados a costa de maniobras sectoriales mafiosas, no se puede permitir.

En Blog Sage | “La Red Social”, película sobre los orígenes de Facebook, como ejercicio de emprendimiento
Imagen | ifraud

Pablo Herrero

Pablo Herrero es Ingeniero Industrial en la especialidad de Organización Industrial, relacionado con la Ingeniería de Organización de empresas. Escribe habitualmente en el blog Fuera de Límites y ha colaborado en Pymes y Autónomos.

Puedes seguirlo en Twitter en @pabloherrero

Compartir en Facebook


Comentarios

  1. Comentario by Pep — 24, noviembre'10 19:28

    Joder que post, aún estoy pensando sobre él desde esta mañana

    No sé, la verdad es que no lo veo en la mayoría de los sitios

  2. Comentario by pedro — 26, noviembre'10 23:09

    Cosas peores he visto, engaños de pelicula … y lo que se rie uno despues de los nervios del momento en que casi te descubren, eh? … a ver os diré uno, a mi antiguo jefe, que no tenia ni papa de ordenadores, le dio un dia por exigirnos un portatil, que todo el mundo tenia uno y el no, y era el dueño… mi compi y yo pasamos del tema hasta que un dia le pillo de un cabreo monumental y nos pregunto por su portatil, … por otro lado otro compañero cogio un telesketch de el hijo de uno, le “enchufo” un teclado y lo metio en una caja de Acer vieja…. joder y colo, porque es que ni se atrevio a encenderlo, solo con ver la caja se cayo el tio…

  3. Comentario by ivan hernandez — 26, noviembre'10 23:16

    Deberiais ir a China y visitar en dias alternos una misma fabrica, con equipos comerciales diferentes, y por supuesto nombres diferentes (rotulos papeleria catalogos etc etc) eso si es una empresa de carton piedra y lo demas tonteria.
    Un saludo

  4. Comentario by Alexuny27, noviembre'10 17:54

    Ya te digo Pablo que si me suena… no voy a dar detalle “que no queda muy profesional”, pero si os contara lo que se llega a ver y hacer para renovar una concesión oficial… xD

    Pero como decís cartón-piedra puro y duro. Es lo que hay. Trabajas para X, para seguir comiendo hay que hacer un poco de teatrillo para que Y dé de comer a X y X a tí… pues se hace y listos. Pero vamos, que si adelantar la visita sin previo aviso, o hacer “una visita relámpago y sorpresa” uno o dos días antes o después… y el tinglado se le caería a más de uno.

    También os digo una cosa… ésto también pasa por cómo según se implican unos y otros en un negocio. Si resulta que en su último eslabón de la cadena se implican lo justo para vender sus productos, pero tal como ellos exigen el dueño real de ese último eslabón no le llegaría apenas que ni para comer en su casa… pues toca hacer teatro sí o sí. Y cuando ésto lo hacen muchos… pues nada, “hay que agudizar el ingenio”. Círculo cerrado y aquella remota posibilidad de negociación provechosa para ambas partes pues es un imposible.

  5. Comentario by chanute — 28, noviembre'10 19:32

    Hola:
    Tinglado el que tienen montado las cías. aéreas. Como mucho tienen 2 o 3 aviones en propiedad, el resto en leasing. Spanair cuando estaba en Palma y tenía allí su sede central, el edificio era un montón de prefabricados de obra puestos unos encima de otros…con empresas subcontratadas, que tienen aviones pintados de colores parecidos, azafatas con uniformes parecidos, etc..
    En definitiva, gasto en inversión cero, riesgo 0…y a llorar todo lo que se pueda.
    Un saludo,

    Oct. Chanute

  6. Comentario by Pablo Herrero9, diciembre'10 00:07

    Pep, espero que ya se te haya pasado el susto, por suerte sólo pasa en algunos sitios y es bueno que estemos preparados por si nos toca.

    Pedro, esa es una buena manera de deshacerse de alguien de dentro de la empresa algo pesado y lo demás son tonterías. Anda que si os pilla… ;-)

    Iván, me acabas de recordar que en China la cosa parece que es de órdago en algunos sitios. Me comentaron hace tiempo que ciertos grandes almacenes españoles en las reuniones con los chinos tenían a una persona que conocía varios dialectos de esa lengua y que tenía rasgos españoles. Permanecía callada durante toda la reunión, para no dar pistas, y su misión era captar las conversaciones en chino de los proveedores. Parece ser que a más de uno lo pillaron in fraganti y que hace no mucho era algo típico.

    Alexuny, ya te digo. Cuentan algunas cosas por ahí que… Como en el sector público muchas veces se controla poco o nada, pasa lo que pasa. Y haces bien en no dar nombres… ;-)

    Chanute, agradecemos tu aportación, pero preferiría que no citemos o demos nombres de empresas para no crear polémicas. Esta vez no ha pasado nada, pero preferimos curarnos en salud ¿Ok?