Instaurar la cultura innovadora en la empresa: el sistema de 3M

Debemos entender la innovación como la modificación de uno o varios aspectos de la empresa que tienen como objetivo la creación de nuevos valores. Eso no solo implica a los productos o servicios que la empresa ofrece, sino que puede afectar también a los procesos, la organización o incluso la cultura, los objetivos o el plan de empresa.

Si temenos esto en cuenta, la innovación debe estar presente en todos los elementos y las personas que componen la empresa. La empresa debe promover la cultura de la innovación en toda su organización y dar facilidades para que las nuevas ideas se expongan, se analicen y se prueben. Un claro ejemplo de ello es el sistema de la multinacional americana 3M.

3M y la cultura de la innovación

La empresa fue creada a principios del siglo XX para la fabricación y venta de abrasivos, en sus primeros 11 años de actividad la empresa no ganó ni para pagar un salario a su presidente. Hoy la empresa alcanza unas ventas superiores a los 20.000 millones de dólares al año y está presente en más de 60 paises.

El secreto de esta expansión está en la cultura innovadora. En los años 40 su entonces presidente, William McKnight instauró en el ideario de la compañía la necesidad de delegar responsabilidades y de estimular que toda la organización pueda desarrollar sus propias iniciativas. De ahí nació la regla del 15%.

La regla del 15% consiste en que el personal técnico de la empresa puede disponer del 15% de su jornada laboral para diseñar ideas, inventos o productos que consideren que pueden funcionar en el futuro.

La estimulación de la innovación

La empresa no sólo fomenta que los trabajadores diseñen nuevos productos sino que además les proporciona fondos para ello. Una vez que se concibe una nueva idea innovadora se presenta a la dirección, si ésta se aprueba se crea un equipo para desarrollarla y poner en el mercado el producto.

Si el producto tiene éxito, la compañía tiene fijado una cadena de recompensas para todos los que han trabajado en ese desarrollo, lo que incentiva el trabajo y la creatividad. En la medida en que las ventas de ese producto vayan creciendo, la recompensa aumenta. Eso sí, de ninguna manera se penaliza el error, eso coartaría la creatividad.

Este es el motivo de que el éxito de la compañía no se deba a un sólo producto y que la empresa evolucione a la vez que va incorporando más productos al mercado, de hecho más del 25% de los ingresos de la empresa provienen de productos que se han lanzado en los últimos 5 años y eso, en una empresa con más de 100 años de antigüedad, es una cifra importante.

Crear y probar no está prohibido

Si queremos que la innovación sea algo inherente a nuestra empresa debemos dar rienda suelta a la posibilidad de crear y probar. Por supuesto esas pruebas han de realizarse en un entorno controlado y verificar que ese nuevo producto es comercializable.

Uno de los empleados de 3M ideó unos pequeños papeles de colores para hacer anotaciones y les incorporó una banda adhesiva. Muchas personas de la empresa no le dieron mucha importancia al “invento” pero él no se dió por vencido. Empezó a repartir esos papelitos entre las secretarias, que las utilizaban para dejar notas a sus jefes. Cuando toda la organización se acostumbró a usar ese sistema decidió retirarlos todos hasta que la empresa no se comprometiera a comercializarlos, convencidos de su utilidad aceptaron… acababan de nacer los post-it.

Para que la innovación sea efectiva debe ser natural, no un proceso forzado. Promover la creatividad y la iniciativa debe ser un objetivo de la empresa, es la única manera de que las ideas se conviertan en negocio y el negocio en nuevas ideas.

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Imagen | kwpierpont

Mister Empresa es Master en Asesoría Fiscal y Contabilidad. Consultor empresarial y formador de emprendedores, pertenece a la red de mentores de empresas de la Xunta de Galicia y escribe en Pymes y Autónomos y en Actibva .
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