El teletrabajo: tan positivo y tan peligroso

El desarrollo de las nuevas tecnologías y sus aplicaciones en cuanto a las comunicaciones y a la posibilidad de usar herramientas de trabajo de forma “remota” han ido fomentando los sistemas de teletrabajo. Cada vez hay más trabajadores que prestan servicios a sus empresas desde casa con resultados muy positivos. Evidentemente no todas las actividades son susceptibles de llevarse a cabo con ese sistema, ni todas las personas se adaptan o son capaces de funcionar con este método de trabajo.

El hecho de que sea el propio trabajador el que organice su trabajo y su jornada laboral precisa, para que su puesta en práctica sea positiva, de una persona responsable y con una gran capacidad de organización y de adaptación a ese entorno doméstico-laboral, porque ya veremos que no todo son comodidades ni ventajas.

Las ventajas del sistema…

Si a alguien se le planteara la posibilidad de trasladar su lugar de trabajo a su casa, con un horario mucho más flexible, con las comodidades de estar “a tu aire” y de tener cierta independencia a nivel organizativo no creo que, a priori, nadie se negara a ello. De hecho un estudio publicado hace poco por Cisco, realizado a nivel mundial, revela que el 60% de los trabajadores prefieren cobrar menos y poder disponer de la flexibilidad del teletrabajo, este porcentaje aumenta al 75% si vemos lo datos del estudio que se refieren a España.

Desde luego las ventajas a priori son enormes, dejando aparte la comodidad de “trabajar en pijama”. El aumento de la productividad del trabajador es un hecho, así lo manifiestan éstos, que llegan a reconocer en un 45% de los casos que pueden hacer hasta 2 ó 3 horas extras al día.

A este aumento de la productividad se une el ahorro de costes en infraestructuras para la empresa y, además, el trabajador tiene la posibilidad de conciliar mejor el trabajo con su vida familiar.

… y sus inconvenientes

Todas estas ventajas no nos pueden hacer olvidar que este sistema de trabajo también tiene sus inconvenientes, todos derivados de la necesidad de realizar una pauta de trabajo y de la necesidad de comunicación con el exterior.

El primero y más evidente es que podemos pasar de trabajar en casa a vivir en el trabajo. No existe un cambio de ambiente y eso nos puede llevar a que no seamos capaces de desconectar del trabajo y no diferenciemos la jornada laboral del resto del día. Por eso es necesario seguir una pauta de comportamiento y adquirir unos hábitos que eviten esta situación que, a largo plazo, puede resultar muy perjudicial.

Por otro lado el trabajo se debe realizar en un entorno independiente. Debemos buscar un espacio en nuestra casa que sea el adecuado para poder trabajar cómodamente y sin interferencias. Sin embargo eso también supone trabajar en soledad, esa soledad durante tantas horas y todos los días también puede suponer un problema a la larga, si la única comunicación con el exterior se realiza a través de correos electrónicos, por teléfono o el skype.

Mi experiencia personal

Yo llevo más de 5 años trabajando con este sistema. Entre el 60% y el 75% de mi trabajo lo hago desde casa o cualquier otro lugar que no es mi centro de trabajo. El resultado es que mi media de horas de actividad efectiva puede rondar las 65 semanales (incluyendo sábados y domingos). A cambio, mi trabajo me permite ir a llevar y recoger a mis hijos al colegio e incluso pasarme 2 ó 3 horas con ellos en el parque por las tardes.

Intento seguir unas pautas constantes de horas de trabajo, descansos intermedios y relacionarme con el mundo exterior. He tenido periodos durante estos 5 años en los que no hacía esto, sólo era capaz de dejar de trabajar cuando estaba fuera de casa o durmiendo y el nivel de estress era cada vez mayor. Por eso es importante buscar una organización racional que nos ayude a superar esa situación.

El teletrabajo no es un sistema que nos permite hacer lo que queremos cuando nos apetece siempre que seamos capaces de cumplir con lo que nos piden. Requiere tanta o más organización que el trabajo tradicional y una preparación psicológica adicional. Una vez que se tiene eso claro y se lleva a cabo con responsabilidad es un sistema muy beneficioso, pero cuidado con saltarse esas pautas.

En Blog SAGE Experience | Teletrabajadores: gastos deducibles que se pueden considerar
Imagen | josealoly

Mister Empresa es Master en Asesoría Fiscal y Contabilidad. Consultor empresarial y formador de emprendedores, pertenece a la red de mentores de empresas de la Xunta de Galicia y escribe en Pymes y Autónomos y en Yo llego a fin de mes.
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