El comercio exterior es un reto para las pymes

En un entorno cada vez más competitivo y más global puede ser necesario recurrir a romper las barreras nacionales y dar el salto ampliando la gestión comercial a un escenario internacional. La balanza comercial española es deficitaria históricamente, acentuándose además con una caída del volumen aplicado en el año 2009 y lo que llevamos de 2010 según los datos del ICEX.

En España las pymes representan una de las principales fuerzas en el desarrollo económico y son uno de los motores del crecimiento. Ya hemos hablado de otras formas de alcanzar el éxito cuando mencionamos la necesidad de que las empresas deben innovar y de ampliar el horizonte del mercado para mantenerse en una posición competitiva.

Para acceder a una gestión internacional las pymes tienen que hacer un esfuerzo en conocer y dominar las cuestiones relativas al acceso a la financiación, a dominar el uso de la tecnología involucrada en el proceso, a incentivar y desarrollar la capacidad de los recursos humanos y a potenciar la creación de redes comerciales para posicionarse en el mercado global.

Ventajas de la expansión internacional

El comercio internacional suele estar asociado a movimientos realizados por grandes corporaciones multinacionales cuyas marcas y productos alcanzan cualquier rincón del planeta. Sin embargo las pymes pueden participar también en el mercado global obteniendo una serie de ventajas porque:

  • Forman parte de la cadena de valor en la que participan los grandes exportadores locales
  • Exportan productos y servicios en unos segmentos muy especializados del mercado
  • Contribuyen al movimiento del comercio internacional porque importan y distribuyen productos de pymes internacionales
  • Facilitan y construyen redes de servicios y soporte en las transacciones del comercio internacional (asesoramiento, plataformas logísticas, despachos profesionales,…)

Escollos de la expansión internacional

Entre los obstáculos que se pueden encontrar las empresas en el camino hacia la internacionalización tradicionalmente se achaca a la falta de información y a las restricciones de tipo técnico. Por ejemplo, las normas de calidad aplicables, la estandarización de procesos, los requerimientos de responsabilidad social de los países, la falta de capital y los engorros derivados de la burocracia.

Tampoco favorece la balanza de pagos la falta de competitividad de nuestros productos, el insuficiente tamaño de las empresas que no tienen músculo para afrontar el reto y la baja demanda de los mercados exteriores. Además existen penalizaciones derivadas de las escasas capacidades de gestión comercial internacional de los trabajadores, a todos los niveles, en las empresas, de las carencias en el uso de los idiomas.

Otros obstáculos penalizantes son que el tejido industrial de España está fuertemente apalancado en los servicios (nuestra balanza de servicios con el exterior es aproximadamente un tercio de la de mercancías) y que las características específicas de cada país dificultan la reutilización de modelos de marketing y de distribución incrementándose por cuestiones logísticas.

Para facilitar que las empresas puedan dar el salto al negocio internacional desde la Administración se están sentando y actualizando las bases para que las pymes puedan afrontar el reto. Así se están promoviendo iniciativas para apoyar la formación y el desarrollo de clusters de empresas, mejorar el acceso a la financiación y al seguro de crédito y asignar beneficios fiscales para apoyar la internacionalización de las empresas.

Cómo asumir el reto de la internacionalización

En el caso de las entidades financieras españolas la experiencia en el proceso de internacionalización es amplia y global, disponiendo además de los mecanismos necesarios para gestionar la relación con importadores/exportadores y resolver las coberturas de riesgo del negocio.

Cuando una empresa se enfrenta al reto de comercializar con sus productos o con sus materias primas en el exterior no debe sentirse sola, para eso existen opciones como recurrir a las Cámaras de Comercio, a las ayudas oficiales del Estado, por ejemplo, el Instituto Español de Comercio Exterior. También las entidades financieras cumplen una buena labor porque ponen a disposición de la pyme su red comercial nacional e internacional (mediante acuerdos con otras entidades internacionales) y permiten acceder a una serie de servicios que aunque no son novedosos, porque también se aplican en España, sí que contienen matices que son importantes conocer.

Los documentos y conceptos que las empresas tienen que dominar y conocer para impulsar su negocio internacional desde el punto de vista económico son los productos de financiación, los mecanismos de pago y cobro, y la gestión del mercado de divisas.

Las casuísticas y grados de complejidad de estos productos financieros exigen a la pyme delegar y confiar en la experiencia de las entidades financieras españolas y apoyarse en ellas para alcanzar el éxito en la aventura de acceso al mercado global.

En sucesivos artículos iremos ampliando la descripción de estos productos y otras características clave para apoyar la gestión internacional de la pyme.

Más información | La Caixa
Más información | ICEX (Instituto Español de Comercio Exterior)
Más información | ICEX (cuenta muy activa de Twitter)
Imagen | SIJM MIGS

Marcos es Ingeniero de Telecomunicación por la UPM y trabaja en Banca Comercial desde hace 15 años.

Ahora también es colaborador de Blog Sage Experience.