Diez formas de promocionar tus productos

A la hora de planificar acciones promocionales para fortalecer la venta de nuestros productos o servicios, no debemos limitarnos al mero descuento sobre el precio final, ya que existen múltiples fórmulas que podemos aplicar en nuestros negocios.

Estas acciones pueden servirnos para crear marca o para posicionar su imagen, además de para aumentar el volumen de ventas. Existen un mínimo de diez fórmulas que no debemos obviar.

Diez técnicas básicas de promoción

Como veremos, algunas de ellas buscan aumentar los beneficios percibidos y otros los beneficios efectivos, pero siempre tendremos que analizar las condiciones competitivas y los costes que conllevarán estas fórmulas mientras dure su aplicación:

  • Vales descuento: el envío de vales descuentos puede parecernos que tiene el mismo efecto que un descuento directo, pero lo cierto es que hace un llamamiento al consumo. Crea una oportunidad, plantea una exclusividad (hay que tener el bono) y lo plantea en un periodo de tiempo determinado, por lo que crea la urgencia.
  • Demostraciones en tienda: algunos productos necesitan ser probados para que los clientes sean conscientes de su naturaleza. Por ejemplo, resulta difícil mostrar las bondades de una consola como la Nintendo 3Ds sin probarla en primera persona.
      Se pueden crear demostraciones del producto junto a talleres para aprender a sacarles partido (Apple lo hace mucho en sus tiendas) o simplemente dejando

que los clientes experimenten con ellos

    junto a un vendedor que les enseñará sus funciones.
  • Entrega de muestras: ciertos productos, como las cremas, pueden promocionarse entregando muestras a ser disfrutadas por el consumidor en su casa. Usualmente acompañan a la publicidad, pero puede ser buena idea ofrecerlos en tienda para que los vendedores puedan dar las indicaciones de uso e invitar a la compra. También se pueden entregar ante la venta de otro producto relacionado, con el fin de detonar compras futuras.
  • Paquetes en oferta: un producto puede venderse junto a otro complementario o a otro igual durante un periodo promocional, con el fin de promover su uso. Creando conjuntos de productos se aumenta el valor percibido y con el descuento disminuye el gasto efectivo que hacen los clientes. El beneficio de estas acciones deriva de posicionar nuevos productos o de baja demanda, además de prolongando el uso de un producto concreto (caso de los 2×1), que puede desembocar en fidelidad a la marca.
  • Programas de fidelidad: valorando la recurrencia de las operaciones comerciales con ciertos clientes se puede premiar la fidelidad mediante promociones exclusivas, ofertando los productos de mayor interés o regalando otros de menor demanda, que podría atraer ingresos futuros. Además, se pueden crear otros beneficios y regalos según la naturaleza de nuestro producto o servicio.
  • Concursos: crear juegos o sorteos se fomenta la participación de los usuarios para obtener premios, lo cual puede crear capital de marca si se orienta adecuadamente. En último término esto ayudará a promocionar nuestros productos, sobretodo si logramos que estos sean percibidos como algo deseado.
  • Prueba y compra: entregar un producto durante determinado tiempo sin realizar desembolso, da la posibilidad de devolverlo si este no ha resultado gratificante y crea una situación de seguridad. Eso sí, debemos atender mucho a qué producto tenemos o qué servicio ofertamos, para evitar los abusos. También es indispensable llevar un buen control de pedidos y predecir todos los escenarios posibles.
  • Te devolvemos el dinero: Otra fórmula más fiable y extendida es ofrecer la garantía de que si el producto no convence se devolverá el dinero. Para ello se crean unas condiciones bien claras. Otra fórmula es ofrecer un descuento parcial sobre el precio total ante el envío de un comprobante de compra.
  • Garantías extras: Aumentar el periodo de garantía por encima del mínimo legal proporciona una imagen de confianza que puede beneficiar a ambas partes, despejando ciertas dudas y facilitando las ventas.
  • Promoción lateral: con la compra de cierto producto se puede ofrecer un descuento sobre otro perteneciente a otra línea de negocio. Puede tratarse de un producto complementario o de uno independiente, invitando al consumo futuro o a aumentar el volumen de compra actual en nuestro negocio. Útil cuando tenemos varias líneas de producto y queremos utilizar los más fuertes para promocionar los de baja demanda.

Como vemos hay muchas opciones para crear oportunidad, confianza y valor. Las herramientas promocionales apoyan la labor comercial y posicionan la marca, por lo que deben ser vistas como oportunidades y no como simples medidas para capear el temporal.

 

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