11 formas de arruinar la reputación de tu empresa desde Facebook

11 formas de arruinar la reputación de tu empresa desde Facebook

11 formas de arruinar la reputación de tu empresa desde Facebook
Las redes sociales son una gran herramienta para la promoción de la empresa, para lograr el “engagement”, el compromiso de los clientes con nuestra empresa, pero sin embargo también son peligrosas. Sobre todo si no actuamos de una forma profesional. Por eso hoy vamos a ver cómo arruinar la reputación de tu empresa desde la página de Facebook.

Porque quien iba a pensar que esa inocente red social, en la que entramos para tener un trato más distendido con los clientes, para hacer un poco de marketing, tener más visibilidad, o simplemente porque hay que estar allí donde están tus clientes acabaría con nuestra reputación corporativa y con los resultados del trimestre ya de paso.

La reputación corporativa de tu empresa y un mal día o los malos hábitos en Facebook

Puede que se trate de un mal día, le puede pasar a cualquiera, pero también puede que se deba a malos hábitos que, incluso muchas veces, ni siquiera somos conscientes de ellos.

  • Por ejemplo, si hemos copiado contenido de otras empresas y lo hemos hecho pasar por propio. Además de estar muy mal visto, está penalizado por Google, podemos llevarnos alguna sorpresa legal si la otra empresa se enfada además de quedar retratados para mal. Esto ocurre mucho más a menudo de lo que puede parecer sobre todo con la traducción de artículos y contenidos. Si llevamos a cabo esta práctica, ofrezcámoslo como un punto a nuestro favor. Hemos encontrado un artículo que creemos que es interesante para nuestros seguidores y lo hemos traducido para que todo el mundo pueda disfrutarlo, eso si, siempre citando la fuente original.
  • No saber utilizar un corrector ortográfico. Todos sabemos que el lenguaje en las redes sociales es más informal, pero todo tiene un límite, y sobre todo, si alguien nos corrige un error, sepamos agradecer con humildad, rectificar y procurar enmendarnos para la siguiente. Lo malo es que en muchos casos las carencias son demasiado graves.
  • Y ya que nos ponemos a atribuirnos méritos, tal vez se nos haya ido la mano y nos pillen alguna mentira en el perfil y la información de la empresa que ofrecemos en nuestra página, como que somos partners de tal empresa, distribuidores en exclusiva de tal producto o que llevamos muchos más años de actividad de los que realmente tenemos. La información que ofrecemos siempre tiene que ser verídica y exacta.
  • Convertirte en un Spammer, al fin y al cabo para eso hemos abierto la página de Facebook, para promocionar tus artículos o servicios. No importa cuantas veces repitas lo mismo, la cantidad de actualizaciones diarias sobre lo mismo. Al fin y al cabo si te siguen es porque les interesa, ¿no? Es el mejor camino para que nuestros seguidores salgan huyendo, aquí siempre es mejor que impere la calidad a la cantidad.
  • No responder a tus clientes, siguiendo con el síndrome de es mi Facebook y lo utilizo para lo que yo quiero, la empresa no entiende que las redes sociales es un canal de comunicación con los clientes, no un ventilador para esparcir sus promociones.
  • Porque si no tenemos esta humildad y alguien nos corrige o nos señala algún fallo o problema en algún ámbito de la empresa lo que no podemos hacer es faltar el respeto a tus clientes. Un ejemplo sonado fue el de unacompañía aérea de bajo coste, que lejos de agradecer a un cliente que le indicara un problema con su web, se defendió lanzándose al ataque. Y luego algunos se preguntan por qué tienen mala fama.
  • Porque de nada sirve borrar los malos comentarios. Nadie se va a creer que todos tus clientes siempre están satisfechos. Es mejor argumentar de forma educada y derivar al cliente a una conversación privada para ofrecer una solución si es posible.
  • Otro de los errores comunes y un camino directo para acabar con tu reputación corporativa es gestionar la página de Facebook de la empresa como si fuera la personal. No tenemos que poner la foto de la paella que nos comimos el domingo, mofarnos de que nuestro equipo de fútbol ha ganado o dar rienda suelta a nuestras opiniones políticas o religiosas. Seguramente ninguno de estos es un motivo por el que nuestros clientes han decidido seguirnos. No tampoco las fotos de hijos, mascotas, o memes de Internet…
  • Critica a tus competidores, que todos vean que tu eres mejor, aunque es algo que tarde o temprano se volverá contra ti. Mejor llevarnos bien, dentro de ciertos parámetros con la competencia. Quien sabe si mañana no vamos a colaborar en un proyecto o tenemos un cliente en común.

Tu reputación corporativa se arruina y tu no te enteras

Mención a parte merecen otras cuestiones que no están directamente en la página de tu empresa, pero que pueden ser igualmente dañinas para ella.

  • No saber atajar una crisis de reputación online, generalmente porque no nos enteramos, sobre todo si no monitorizamos lo que se dice de nuestra marca o empresa. Puede que cuando nos enteramos la bola de nieve ya es demasiado grande.
  • Las fotos inadecuadas de los empleados en la empresa pueden estar dejando una imagen pésima de la gestión que hacemos de la misma. Ejemplos de ello desde luego no faltan y luego nos preguntamos porqué no vienen los clientes.

Las redes sociales, y Facebook en particular, pueden ser una poderosa herramienta para sacarle partido. Pero tenemos que hacerlo bien, tener una estrategia clara y una guía de estilo de cómo, cúando o cuánto tenemos que publicar en esta red.

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Imagen | mkhmarketing

LosLunesAlSolTrabajando en Pymes durante varios años en las áreas de sistemas, redes y Helpdesk, creo que he pasado por casi todos los departamentos del área técnica de la empresa. Habitualmente me podéis leer en Pymes y Autónomos.En Twitter me podéis encontrar como @LosLunes_AlSol