Consejos para desconectar en vacaciones

5 consejos para desconectar de verdad en vacaciones

Consejos para desconectar en vacaciones

Los periodos de vacaciones sirven para que los trabajadores recarguen las pilas y descansen de la rutina de trabajo del día a día. Lejos de ser un periodo improductivo, tiene una gran utilidad para recuperar los niveles de eficiencia óptimos en el rendimiento de las personas.

Dados los beneficios de las vacaciones bien gestionadas, esto es, descanso de verdad y desconectando del trabajo, merece la pena dejar de lado todos aquellos “enemigos” de las vacaciones, aplicando una serie de medidas para que los trabajadores las aprovechen al máximo y regresen a su puesto de trabajo dispuestos a comerse el mundo:

Los mayores enemigos de las vacaciones

Los mayores enemigos de las vacaciones son todos aquellos momentos de en los que el trabajador debería estar descansando y en realidad está trabajando. Uno de los objetivos de las vacaciones debería ser hacer “reset” y dejar que descanse la mente, para que vuelva a estar fresca a la vuelta al tajo. Es decir, las vacaciones no deberían ser un periodo en el que no se va a la oficina y ya está, en el que no importa trabajar desde casa un rato cada cierto tiempo.

Las vacaciones deben contemplar esa desconexión necesaria y las medidas requeridas para ello. Las herramientas para trabajar en movilidad y la nube son buenas aliadas para conseguir que las vacaciones sean un éxito, al permitir rápidamente hacer cambios en los procesos para dar acceso o redirigir información de un usuario a otro. Lo que no tiene sentido es irse de vacaciones con el móvil de trabajo para atender el correo y llamadas como si fuera un periodo normal de trabajo.

Es posible que no se pueda dejar de lado y delegar todo, pero si se quiere desconectar de verdad, la mente no puede estar pensando en si ha llegado un email o qué respuesta se da o si hay que llamar a tal o cual cliente.

Medidas para que las vacaciones sean productivas

Las vacaciones necesitan una gestión en la empresa para que sean productivas para todos los trabajadores. La organización es la mejor arma para que todo el mundo pueda desconectar en su periodo de descanso y así tener a los trabajadores motivados y con un nivel de desempeño óptimo a la vuelta. Medidas a aplicar hay unas cuantas, como las que se proponen a continuación:

1. Preparar un plan para cerrar el trabajo con una holgura que permita terminar dos días antes de salir de vacaciones. Si se prepara sin ningún colchón, cualquier retraso tendrá impacto sobre la fecha de salida de vacaciones, o bien obligará a trabajar durante las mismas, situación que no ayuda a desconectar. Las tareas a realizar el último día son las que más impacto tienen a la hora de interrumpir el periodo vacacional de los trabajadores.

2. Montar un plan para delegar que permita a terceras personas atender el email, llamadas y otros canales de comunicación que estarán activos durante las vacaciones. Para ello, se pueden desviar las llamadas de teléfono a otro número, dejar un buzón de voz activado con instrucciones para redirigir las llamadas, rebotar el correo electrónico a otra cuenta, habilitar una autorización para que otra persona lo gestione durante la ausencia, entre otras soluciones. Por ejemplo, en un sistema en la nube como Sage Murano, basta con asignar los roles necesarios a las personas que vayan a realizar tareas o acceder a determinada información.

3. Coordinar las vacaciones de los equipos con antelación, para que la ausencia de una persona pueda ser en un momento conveniente y así prever las necesidades del negocio que dejará sin cubrir durante sus vacaciones y poder cubrirlas con otras personas. Hacer público el fichero de vacaciones para facilitar coordinación cuando surja una emergencia y haya que localizar a alguien o recurrir a su persona de respaldo.

4. Dar ejemplo y aplicar las normas de vacaciones a rajatabla, para no molestar a terceros y evitar ser molestado. Como no podía ser de otra manera, la dirección de la empresa tiene que ser la primera que cumpla las normas y no moleste a nadie con encargos que interrumpan el descanso de un trabajador. En caso de que no quede más remedio, ese trabajador debería ser recompensado con días de vacaciones adicionales, para dejarle ver que se valora su tiempo y su trabajo.

5. Tener un “plan B” para los casos extraordinarios que no pueden esperar. Ese cliente importante que tanto tiempo se lleva esperando a que se decida a comprar o un “fuego” que salta en plenas vacaciones, son situaciones que pueden obligar a interrumpir el descanso para volver al tajo. Para ello, siempre hay que contar con un “plan B” que permita retomar la actividad total o parcialmente, incluso desde una ubicación remota. A resolver estas situaciones ayudan los sistemas en la nube y la preparación para trabajar en movilidad.

Imagen | Schlumpf98