Todo lo que debes saber ante la prohibición de pagar facturas más allá de los 60 días (infografía)

El retraso en el cobro de las facturas se ha convertido en el principal quebradero de cabeza de muchas pymes y autónomos. Si a ello le sumamos que la mayoría de ellas aplican el criterio de devengo mediante el cual se obliga a liquidar la factura cuando se emite y no cuando se cobra, muchas empresas se han visto con verdaderos problemas de liquidez teniendo, incluso, que bajar la persiana para siempre.

Tanto el Plan de Pago a Proveedores como la Ley de Morosidad han intentado solucionar esta delicada situación. Sin embargo, según el último Boletín de Morosidad y Financiación Empresarial, el retraso en los pagos a proveedores se sitúa en 79,4 días. Dato que todavía está lejos del período legal establecido por la Ley de Morosidad para el pago de facturas a proveedores.

Hace poco el debate volvió a abrirse. Ahora, el Tribunal Supremo avala que el pago de las facturas, tal y como se establece en la Ley de Morosidad, no puede superar los 60 días. ¿Conoces los plazos existentes que se deben cumplir? En la infografía que encontrarás más abajo, os develamos todos los secretos sobre el pago a proveedores.

Plazos de pago a proveedores

Todos aquellos contratos suscritos entre contratistas y subcontratistas cuyo pago supere los 60 días se considerarán nulos de pleno derecho por contravenir al Código Civil si se interpone una denuncia ante el Tribunal correspondiente.

Solo existe una excepción para que puedan superarse estos 60 días. Debe haber una conformidad por escrito en los contratos pactándose previamente por las dos partes.

En la infografía incluida a continuación, encontrarás los plazos exactos que pretenden proteger especialmente a pymes y autónomos, los más afectados desde la crisis.

No sabemos aún si será la medida definitiva para conseguir reducir esos plazos. Hasta ahora, la Ley de Morosidad no ha servido para que se cumpla lo que dicta la ley, ni en el caso de las empresas ni en las Administraciones Públicas.

La morosidad varía en función de la actividad

Es curioso. Existen grandes diferencias en el periodo medio de cobro en función de la actividad que se analice. Por ejemplo, los sectores de papel y artes gráficas y químico han registrado en el tercer trimestre de 2016 los períodos de cobro menores a la media nacional, al contrario que los sectores de la construcción y el textil.

Pero no todo son malas noticias. La gran mayoría de las ramas productivas experimentan reducciones en el periodo medio de cobro de sus facturas con respecto al segundo trimestre. Los que mayores descensos experimentan son los sectores de la siderometalúrgia y de la construcción y promoción, con reducciones de 1,4 y 1,3 días, respectivamente.

Así lo exponen en el último Boletín de Morosidad y Financiación Empresarial. Datos que corroboran que tanto la naturaleza de la actividad como la estructura del mercado condicionan el periodo de cobro.

Consigue que te paguen a tiempo

Hay dos puntos clave para la salud de cualquier negocio, especialmente pymes: que te paguen pronto y tener un buen flujo de caja. Para conseguir que esto ocurra, no basta con enviar una factura a fin de mes o ser un buen responsable financiero.

Es primordial discutir y dejar claros los términos de pago antes de empezar. Hay quien piensa que no es cómodo hablar de estos temas de antemano; no obstante, si lo haces, evitarás confusiones y dejarás claras las expectativas de pago al cliente.

Haz tus facturas claras y fáciles de comprender. Ten en cuenta que cualquier confusión o duda puede retrasar el cobro de la misma. Es importante indicar adecuadamente las condiciones de pago en la misma. Igualmente, facilita al máximo los medios de pago por los que puede pagar tu cliente.

Sé listo. Si necesitas recibir el pago de una factura en un máximo de 60 días, pon el vencimiento una semana o dos antes. Ten en cuenta que los deudores pueden pagarte siempre más tarde.

Envía la factura a la persona que va a pagarla para evitar que se pierda en la bandeja de entrada de la persona equivocada. Si no estás seguro, llama y descúbrelo. Así tendrás el trabajo ya hecho para otras ocasiones.

Y no olvides hacer un seguimiento de tus deudores o morosos. No una, sino dos, tres y muchas más, te tocará hacer un seguimiento de algún cliente. Envíales avisos, recordatorios o llama si es necesario, pero no lo dejes pasar. Si lo necesitas, apóyate en soluciones como Sage One y Sage 50c, que te ayudarán a llevar a rajatabla los tiempos de las facturas y de los deudores.

 

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