historia de la contabilidad

La fascinante historia de la contabilidad contada en dos minutos (vídeo)

Podríamos decir que la contabilidad es casi tan vieja como la humanidad. Ya en la prehistoria, el hombre la utilizaba para llevar un pequeño registro de las herramientas, los animales que poseía o los frutos que había recolectado o los intercambios realizados. Hemos querido hacer un repaso a la historia de la contabilidad y resumirla en un pequeño vídeo donde se destacan algunos de los principales hitos a lo largo del tiempo.

La primeras muestras de escritura que nacen con los sumerios, la escritura cuneiforme, han mostrado de forma clara cómo algunos sellos de barro eran los primeros recibís de la historia, al dejar constancia del ganado entregado a un pastor para su cuidado. Estamos hablando aproximadamente del año 8500 a.c., año en el que ya se empezaban a utilizar los primeros sistemas contables. Vamos a verlo en el siguiente vídeo:

Historia de la contabilidad

Lo cierto es que, a medida que avanza la historia de las civilizaciones, se imponen los sistemas de contabilidad a nivel estatal para poder controlar los recursos disponibles. Es el caso del Antiguo Egipto, donde los contables eran escribas especializados en llevar las cuentas de los templos, del Estado y de los grandes señores. Llegaron a constituir un núcleo de población técnico, numeroso y socialmente muy bien considerado. En esta época se tiene constancia del primer uso del ábaco por parte de los babilonios para realizar cálculos.

Con el desarrollo del comercio por parte de fenicios y griegos en el Mediterráneo, la contabilidad se hace todavía más necesaria. Algunos reyes griegos obligaban a los comerciantes a llevar libros donde anotaban el resultado de sus transacciones. También los templos y oráculos, como el de Delfos, fueron un ejemplo a la hora de llevar la contabilidad de las donaciones en dos libros, el diario o efemérides y el libro de clientes, donde constaban los préstamos que se habían concedido. La exactitud de las anotaciones hizo que fueran reconocidas por ley como valor de prueba.

El siguiente hito importante para la contabilidad llega con el Imperio Romano, en el que se institucionaliza la figura del contable a nivel estatal, apareciendo la figura del contador general del Estado, responsable de la contabilidad y gestión administrativa de todo el Imperio. Pero también en el ámbito doméstico, donde todo jefe de familia asentaba diariamente sus ingresos y gastos en un libro, el Adversaria, el cual era una especie de borrador. Mensualmente se transcribía otro libro, el “Codex o Tubulae“, en el cual, a un lado estaban los ingresos “acceptum”, y al otro los gastos “expensum”.

Un esbozo de la partida doble que no se consolida hasta la Edad Media, exactamente en la zona de la Toscana. Las primeras pruebas constatables surgen en el uso en las cuentas públicas de la ciudad de Génova del año 1340. Se popularizó gracias a la imprenta, que publicó los tratados de Luca Pacioli, con la Summa de Arithmetica, Geometria, Proportioni et Proportionalitá, donde se enuncian los principios fundamentales en el capítulo relativo a las cuentas y libros.

En la Edad Moderna, el descubrimiento de América tuvo desde el principio a funcionarios del estado ocupados de recoger en sus libros el coste de la expedición, los recursos y riquezas encontrados y el repartimiento de los bienes. Eran muy meticulosos, ya que la corona se llevaba una parte de todo lo hallado. Todo está documentado en el Archivo General de Indias, conformado con documentos burocráticos y contables que ayudan a entender mejor toda la historia de la conquista de América.

En la revolución industrial y con las teorías económicas modernas, la contabilidad era todavía más necesaria. El aumento de transacciones, de compras y ventas, proveedores, etcétera, necesitaba más agilidad y rigor. Es en este momento, con el liberalismo, cuando la contabilidad comienza a sufrir los modificaciones de fondo y forma que fijan los principios de contabilidad que actualmente están vigentes.

Hoy en día, con el uso de ordenadores, tenemos los asientos contables a golpe de un clic, de manera que podemos realizar el trabajo de forma rápida y eficiente con las herramientas adecuadas. Lo que no ha cambiado es que la contabilidad sigue siendo básica en las empresas, el estado o el hogar. Las herramientas modernas la hacen más accesible y sencilla, con los los ordenadores haciendo los cálculos, pero es necesario dominar de forma correcta la teoría contable para poder llevarla correctamente desde el principio.

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