Por qué es necesario que controles tu flujo de caja (vídeo)

Saber controlar el flujo de caja de forma organizada y metódica es imprescindible para cualquier negocio, pero en determinados momentos hay que prestarle especial atención, ya que no son pocos los negocios que fracasan en sus inicios por un deficiente control del flujo de caja.

En el flujo de caja se registran todos los movimientos financieros de tu negocio, de manera que a los recursos generados en un periodo se les restan los pagos realizados en el mismo. La diferencia entre los cobros y los pagos sería el flujo neto caja, que constituye un importante indicador de la liquidez de la empresa, debiendo ser positivo, ya que en caso contrario no generará recursos suficientes para afrontar sus compromisos de pago.

Es conveniente aclarar que el flujo de caja se basa en la liquidez y no en el beneficio, ya que, si vendemos pero no cobramos nuestras ventas, podemos tener mucho beneficio, pero no tener dinero para afrontar los compromisos de pago adquiridos. La gestión del flujo de caja nos permitirá conocer la capacidad de la compañía para afrontar sus compromisos de pago, con proveedores, acreedores, entidades financieras y empleados, en función de la corriente cobros prevista.

Recuerda que será raro que alguien te llame para recordarte que no has pasado al cobro una factura, pero es más probable que no tarden en avisarte que tienes una factura pendiente de pago, si te demoras en liquidar las cuentas pendientes con tus proveedores, acreedores o entidades financieras. Procede de igual manera, y preocúpate de cobrar todas tus facturas sin demoras al vencimiento, estableciendo procedimientos de cobro en caso de que se produzcan retrasos.

Las consecuencias de un inadecuado control del flujo de caja pueden ser muy perjudiciales para la empresa. Así, si llegado el momento del pago de pagares, créditos, impuestos o nóminas, no se dispone de liquidez para afrontarlo, la empresa puede acabar inscrita en listas de morosos, tener un sobrecoste en el pago, ya que, por ejemplo, el impago de las deudas con la Agencia Tributaria o la Seguridad Social trae aparejados importantes recargos o puede generar conflictividad con los trabajadores, al ver que el día de cobro sus nóminas no han sido satisfechas.

En el siguiente video elaborado por Sage se explica de una manera amena y didáctica la importancia del control del flujo de caja.

 

Cinco controles que te ayudarán a gestionar el flujo de caja

Hay cinco controles que te pueden ayudar a gestionar el flujo de caja de tu negocio; son estos:

  1. Realizar previsiones realistas que contemplen todos los costes y su previsiones.
  2. Llevar un control exhaustivo de los cobros, que empieza desde el mismo momento de la facturación, y que se debe realizar sin demora. Por su parte, es conveniente tener definido un protocolo de actuación en caso de que se produzcan retrasos en los pagos de los clientes y no dejarse llevar por las largas que nos pueden dar los clientes. Cuanto antes se inicie el protocolo de recobro, más posibilidades tendremos de cobrar la deuda.
  3. Control de las existencias, algo fundamental y que en ocasiones se posterga hasta el recuento anual. Un exceso de compras supone la inmovilización de tesorería en el almacén hasta que se cierre el ciclo de explotación, mientras que si nos quedamos cortos podemos perder oportunidades de materializar ventas por roturas de stock.
  4. Revisa al detalle los gastos, tanto en lo relativo a su necesidad como a los tiempos y formas de pago.
  5. Vigila las cuentas bancarias a diario, para detectar pagos no previstos y vigilar que se pagan solo los gastos previstos. En este sentido, pueden aparecer cargos improcedentes o que por algún descuido no estaban previstos.

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