Publicado por el 27/07/2011 | Contabilidad, fiscalidad y laboral | 2 comentarios

La cuenta corriente tributaria

La Agencia Tributaria pone a disposición de determinados contribuyentes un sistema que permite la compensación de créditos y deudas con la Administración Tributaria. Este sistema se denomina cuenta corriente tributaria y permite regularizar pagos y devoluciones entre los sujetos pasivos acogidos a este sistema y Hacienda.

De esta manera se pueden agilizar los pagos y devoluciones compensando unos con los otros, incluso aunque sean de impuestos distintos, algo que en condiciones normales no se puede llevar a cabo.

Condiciones para acogerse al sistema de cuenta corriente tributaria

Hacienda no permite aplicar este sistema a todos los contribuyentes, para acogerse a este sistema es necesario que el sujeto pasivo resulte acreedor de la Administración Tributaria por devoluciones continuas.

Además es necesario que se cumplan las siguientes condiciones:

  • Ejercer actividades empresariales o profesionales y que, debido a ellas, se hayan de presentar declaraciones-liquidaciones de IVA, retenciones a cuenta del IRPF o del Impuesto de Sociedades.
  • Que estén al corriente de sus obligaciones tributarias.
  • Que el importe de los créditos reconocidos, en el ejercicio anterior al de la solicitud de la cuenta corriente tributaria, sea por lo menos, igual al 40% de las deudas tributarias devengadas en el mismo período.
  • Que no hayan renunciado a su aplicación en los dos ejercicios anteriores a aquel en que se presente la solicitud.

El funcionamiento de la cuenta corriente tributaria

Cada tres meses, los días 31 de marzo, 30 de Junio, 30 de Septiembre y 31 de Diciembre de cada ejercicio, se realizan las anotaciones correspondientes a las nuevas deudas y devoluciones. Por un lado se anotarán los créditos reconocidos por la Administración Tributaria al sujeto pasivo y que corresponderan al IRPF, IS o IVA y que hayan sido resultado de devoluciones de oficio acordadas o que se hayan solicitado después de su inclusión en el sistema. Por otro lado se anotarán las deudas resultantes de las declaraciones-liquidaciones de IRPF, IS, IVA y retenciones y pagos a cuenta del IRPF y Sociedades.

Una vez anotadas, se notifican al sujeto pasivo y éste dispone de 10 días para formular alegaciones. Una vez pasado ese plazo, se dicta liquidación provisional a los 15 días. No se podrán anotar, por lo que no serán compensables, las siguientes deudas:

  • Las que proceden de declaraciones-liquidaciones presentadas fuera de plazo.
  • Las devoluciones reconocidas en procedimientos especiales de revisión establecidos en la Ley General Tributaria o en la resolución de recursos y reclamaciones.
  • Las que provienen de liquidaciones provisionales o definitivas practicadas por los Órganos de la Administración Tributaria.
  • Las que corresponden al IVA por las importaciones.

Los beneficios de este sistema

En el caso de cumplir las condiciones requeridas, este sistema resulta muy beneficioso. Teniendo en cuenta que las empresas que lo pueden solicitar suelen tener derecho a devoluciones y que éstas se suelen demorar bastante, recurrir a estos créditos para compensar cantidades a pagar por otros conceptos es muy ventajoso ya que evita pagar en el momento y esperar por las devoluciones.

Además, como ya hemos dicho, el sistema permite compensar créditos con deudas procedentes de distintos impuestos. Por ejemplo, si tenemos IVA negativo y pagos fraccionados del Impuesto de Sociedades para pagar, podemos compensar las cantidades a pagar por el IS con el IVA negativo y, de esta forma, evitar el pago. Lo que también resulta muy positivo.

En Pymes y Autónomos | Buenos días, somos de Hacienda y venimos a inspeccionar su empresa
Imagen | anieto2k

Mister Empresa es Master en Asesoría Fiscal y Contabilidad. Consultor empresarial y formador de emprendedores, pertenece a la red de mentores de empresas de la Xunta de Galicia y escribe en Pymes y Autónomos y en Actibva .
Puedes seguirlo en Twitter en @misterempresa

2 Comentarios

  1. Soy cubano y aunque por mi visado de reagrupación familiar tengo ya derecho a obtener la residencia legal en España aún no he culminado el trámite correspondiente. Necesito abrir una cuenta bancaria y aunque el banco me explica que para hacerlo basta con mi pasaporte vigente tengo dudas si ello puede perjudicar fiscalmente a mis hijos en cuya casa resido en este país. Por favor, ¿me pueden asesorar al respecto?

    Gracias,

  2. Me parece una aportación muy positiva, ya era hora de que hicieran algo en beneficio de la agilidad de este sistema tan engorroso. Esperemos que una vez familiarizados con este método no encontremos alguna desventaja. A priori parece muy prometedor.

Responder

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>