
En el artículo que mencionaba el renting, se indicaba que se trata de un contrato que permite a la empresa pagar una cuota fija mensual en la que además están incluidos un amplio grupo de servicios. Sin embargo, con el leasing la empresa además puede obtener el bien al finalizar el período de alquiler. El leasing puede ser la mejor oportunidad para financiar las inversiones en inmovilizado de una empresa.
Una definición técnica y estricta del producto podría ser que a través del contrato de leasing o arrendamiento financiero, el arrendador cede al arrendatario el uso de un bien mueble o inmueble, previamente elegido por éste, a cambio de una contraprestación, consistente en el pago periódico de unas cuotas, con una opción de compra a su término a favor del arrendatario.
Cuando se alcance la finalización del contrato, el arrendatario dispone de la facultad de adquirir el bien al precio residual, obtenido éste por la diferencia entre el precio original pagado por el arrendador (incluyendo intereses y gastos) y los importes que se hayan abonado por el arrendatario durante el contrato. En el caso de vehículos o inmuebles, además de transferir la propiedad se mantiene una reserva de dominio. Si el arrendatario decide no ejercer la opción de compra se tendrá que devolver el bien al arrendador o prorrogar el contrato.
El plazo mínimo de duración de los contratos de arrendamiento financiero es de dos años para el leasing mobiliario (aplicable a bienes mobiliarios) y de diez años para el leasing inmobiliario (aplicable a bienes inmobiliarios).
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